¿Vale la pena ver I Became a Legend After My 10 Year-Long Last Stand?

Imagínate que estás con tus compas en una misión súper pesada contra el Rey Demonio y, cuando la cosa se pone color de hormiga, decides sacrificarte para que ellos escapen. Te quedas solo en una dimensión extraña repartiendo trancazos a diestra y siniestra contra hordas de monstruos durante lo que parecen ser unos días, pero cuando por fin logras salir victorioso, te das cuenta de que en el mundo real ya pasaron diez años. Esa es la premisa de I Became a Legend After My 10 Year-Long Last Stand, una historia que nos presenta a Luck, un mago que se rifó la misión más difícil de su vida y regresó para descubrir que ahora es prácticamente un dios para la sociedad, aunque él lo único que quiere es una vida tranquila y sin tantas presiones de la nobleza.

El protagonista no es el típico chavo despistado que no sabe qué onda con sus poderes; Luck está bien consciente de que es un monstruo en el combate, pero su mayor reto ahora es pasar desapercibido. Verlo intentar registrarse como un aventurero de rango novato mientras medio mundo tiene estatuas en su honor es de las cosas más divertidas de la serie. Lo chido es que, a diferencia de otros animes donde los amigos traicionan al héroe, aquí sus antiguos compañeros realmente lo extrañaban y lo respetan a morir, lo que le da un toque de calidez a la historia que se siente muy natural y alejado de los dramas innecesarios que a veces saturan el género de fantasía.

Lo que hace especial a I became a legend after my 10 year-long last stand

Para los que ya están cansados de los protagonistas que sufren por todo, Luck es un soplo de aire fresco porque se toma las cosas con una calma envidiable, incluso cuando se encuentra con personajes como Sia, una mujer lobo que anda cazando vampiros. La serie I Became a Legend After My 10 Year-Long Last Stand logra equilibrar muy bien esos momentos de acción donde Luck demuestra por qué es el más picudo de todos, con situaciones de comedia donde su falta de tacto social o su desconocimiento de cómo ha cambiado el mundo en una década lo meten en aprietos bastante ocurrentes. Es un anime ideal para relajarte después de un día pesado, sin tener que quebrarte la cabeza con tramas súper oscuras o villanos que hablan por horas antes de pelear.

  • La relación entre Luck y sus viejos amigos es de lo mejor, se nota que hay un lazo real y no solo conveniencia por el guion.
  • El diseño de los personajes y la forma en que Luck rejuveneció por estar en otra dimensión le da un giro visual interesante que justifica que nadie lo reconozca de inmediato.
  • Aunque el estudio de animación no sea de los gigantes con presupuestos infinitos, las escenas de magia cumplen bastante bien y no se sienten chafas.
  • El ritmo de la historia es ágil, no se andan por las ramas con rellenos aburridos y van directo a lo que importa: ver a una leyenda intentando ser un tipo común.

Si bien la serie usa varios tropos que ya conocemos, como el del héroe invencible que oculta su identidad, los ejecuta con una gracia que te mantiene entretenido. No intenta inventar el hilo negro, pero lo que hace, lo hace con mucha pila y buen humor. Es fascinante ver cómo la reputación de Luck creció tanto en su ausencia que ahora tiene que lidiar con que su nombre se use para todo, desde monumentos hasta leyendas urbanas. Si buscas algo ligero, con buena acción y un protagonista que no se anda con rodeos para resolver los problemas, definitivamente tienes que darle una oportunidad a esta producción que está dando mucho de qué hablar en esta temporada.

Esta propuesta es una excelente opción para quienes disfrutan de las historias de aventura con un toque de cotidianidad y mucha fuerza bruta por parte del héroe principal. No te esperes un drama existencial profundo, sino una aventura llena de carisma y momentos que te sacarán una sonrisa. La neta es que Luck se ha ganado su lugar como uno de los personajes más agradables de ver este año, recordándonos que incluso después de una década de pelear solo en el infierno, siempre hay espacio para un nuevo comienzo y una buena plática con viejos amigos. Prepara tus botanas y disfruta de ver cómo este mago legendario intenta navegar un mundo que ya no es el que recordaba, pero que está más que listo para recibirlo de vuelta.