¿Qué pasa en el final del manga Jujutsu Kaisen?

Después de tantas semanas de teorías locas y de que el autor nos trajera sufriendo con cada capítulo, por fin tenemos el desenlace de esta historia. La verdad es que Gege Akutami se tomó muy en serio eso de hacernos sufrir, pero el cierre de Jujutsu Kaisen nos deja con un sabor de boca bastante interesante, entre la nostalgia y la tranquilidad de que, por fin, los chamacos pueden descansar un poco. El capítulo 271 pone el punto final a una era de maldiciones, dedos comidos y pelas legendarias, enfocándose más en lo que viene para los sobrevivientes que en la destrucción total que vimos durante todo el arco de la batalla en Shinjuku.

*ALERTA DE SPOILERS*

El destino de los protagonistas en Jujutsu Kaisen

Para los que tenían el Jesús en la boca, pueden respirar: el equipo original está de vuelta. Yuji Itadori, Megumi Fushiguro y Nobara Kugisaki terminan juntos, vivitos y coleando, lo cual es casi un milagro considerando cómo les fue en la feria. Tras derrotar al Rey de las Maldiciones, los tres se dedican a cumplir misiones más tranquilas, casi como si estuviéramos viendo los primeros días de la escuela técnica, pero con mucha más madurez y menos inocencia. Se siente como un regreso a las raíces, donde la chamba de hechicero sigue, pero ya no con el peso de que el mundo se va a acabar mañana mismo.

Lo que le pasó a cada quien se resume así:

  • Yuji Itadori: Se convirtió en el mero mero de la nueva generación. Después de demostrar que tiene los pantalones bien puestos, se queda como un hechicero de alto nivel, heredando la voluntad de su maestro y guiando a los nuevos.
  • Megumi Fushiguro: Logró recuperar su cuerpo y, aunque trae una carga emocional pesada por todo lo que hizo Sukuna usando su sombra, decide que lo mejor es seguir adelante. Ya no se quiere sacrificar a la primera provocación, lo cual ya es ganancia.
  • Nobara Kugisaki: Regresó de entre los muertos para darle el golpe de gracia al villano y se mantiene con esa actitud de “aquí mando yo” que tanto nos gusta.
  • Satoru Gojo: El maestro más guapo y poderoso se quedó en el otro barrio. A pesar de todas las teorías de que iba a revivir, Gojo descansa en paz, dejando todo en manos de sus alumnos, quienes demostraron que ya no necesitan que nadie les resuelva la vida.

La caída del Rey de las Maldiciones y el nuevo orden

La derrota de Ryomen Sukuna no fue solo un evento físico, sino un cambio total en las reglas del juego. Yuji logró separarlo de Megumi usando sus golpes que afectan el alma, y aunque le ofreció una salida “pacífica” para que volvieran a ser uno solo y así evitar su muerte, el villano prefirió desaparecer antes que aceptar la derrota de esa forma. En sus últimos momentos, vimos a un Sukuna menos arrogante platicando con Mahito en una especie de limbo, aceptando que tal vez su filosofía de vida no era la única verdad absoluta. Fue un cierre digno para un antagonista que nunca se hizo chiquito ante nadie.

Con la desaparición de los altos mandos, que eran unos señores bastante amargados y cerrados, la sociedad de hechicería se está renovando. Ya no se trata de ejecutar a los recipientes de maldiciones por puro miedo, sino de buscar formas más humanas de manejar el poder. Personajes como Maki, Yuta y Hakari están ahí para vigilar que las cosas se hagan bien. Jujutsu Kaisen nos enseña que, aunque las cicatrices de la guerra son permanentes, siempre hay chance de construir algo mejor desde las cenizas.

La última misión que vemos en el manga es de lo más normal, persiguiendo a una persona que usa técnicas malditas para cosas triviales. Esto nos dice que el peligro constante y mortal se terminó, dejando paso a una vida más cotidiana. Los protagonistas caminan hacia el horizonte con la frente en alto, sabiendo que cumplieron con su deber y que el sacrificio de tantos compañeros no fue en vano. Es un cierre que se siente real, sin soluciones mágicas que reviven a todo el mundo, pero con la esperanza de que el mañana sea un poquito menos pesado para los que se quedaron aquí.