¿Quién es Ferdinand en Ascendance of a Bookworm?

Entrarle a una serie tan detallada como esta es toparse con un montón de personajes, pero ninguno te va a sacar tantas canas verdes ni te va a hacer suspirar tanto como el buen Ferdinand. Si ya viste aunque sea un poquito de la historia de la ratoncita de biblioteca, sabes que este hombre es como ese profesor de la universidad que te da miedo pero que, en el fondo, sabes que es un genio total. No es solo un tipo con cara de pocos amigos y un cabello azul clarito que parece comercial de champú caro; es el pilar que sostiene gran parte del relajo que se arma en el templo y en la vida de nuestra protagonista. Su presencia es fundamental para que la historia avance, pues sin su guía, probablemente Myne ya habría causado un desastre de proporciones épicas con su obsesión por los libros.

El papel de Ferdinand como mentor y protector

Este señor empezó siendo el Sumo Sacerdote en el templo de Ehrenfest y terminó convirtiéndose en el tutor, guardián y prácticamente el niñero de tiempo completo de Rozemyne. Aunque lo vemos siempre muy estirado y formal, la verdad es que Ferdinand es hijo del Sexto Aub Ehrenfest, lo que lo hace medio hermano de Sylvester. Su vida no ha sido un paseo por el parque; de hecho, ha tenido que rifarse el físico y el intelecto para sobrevivir a las intrigas de la nobleza. Su inteligencia es tal que terminó cursando tres carreras al mismo tiempo en la Academia Real: la de caballero, la de erudito y la de candidato a archiduque, algo que nos hace sentir bastante flojos a los demás mortales que apenas podemos con una sola cosa a la vez.

Una personalidad que solo una madre podría querer

Si buscas a alguien que te diga palabras bonitas, mejor vete a otro lado, porque este hombre es pragmático hasta la médula. Él mismo admite que no es precisamente agradable y suele tratar a la gente con una frialdad que congela hasta el alma, a menos que le seas de utilidad. Es un tipo calculador que no duda en explotar las debilidades ajenas para salirse con la suya y asegurar el mejor resultado posible. Eso sí, esa coraza de hielo tiene una razón de ser: los malos tratos que sufrió por parte de su madrastra lo dejaron con una desconfianza nivel leyenda. Dato curioso para que lo anotes: si ves que Ferdinand te está sonriendo de forma muy brillante, corre por tu vida, porque eso significa que está realmente molesto o planeando algo muy turbio por debajo de la mesa.

Orígenes ocultos y una vida de sacrificios constantes

La historia de su nacimiento es más complicada que una telenovela de las ocho de la noche. Antes de ser el noble que todos conocen, su nombre era Quinta y nació en una villa bajo condiciones que ni los propios nobles terminan de entender por completo. A pesar de ser un guerrero increíble que domina el juego del ditter como nadie, Ferdinand terminó refugiándose en el templo para salvar el pellejo y evitar que las envidias en el castillo acabaran con él. Ahí se la pasaba leyendo y haciendo investigaciones hasta que Sylvester le empezó a pasar todo el trabajo que él no quería hacer, convirtiéndolo en el administrador más eficiente del lugar. Es un adicto al trabajo que se olvida de comer y dormir cuando encuentra un tema de estudio interesante, sobreviviendo a base de pociones de rejuvenecimiento que seguramente saben a medicina amarga.

La lealtad detrás de la máscara de piedra

A pesar de parecer un témpano, su lealtad hacia los suyos es inquebrantable y lo demuestra con hechos más que con palabras. Aunque regañe a Myne cada cinco minutos por sus locuras, hace hasta lo imposible por protegerla y apoyarla en su camino para convertirse en la figura más importante de la región. Se nota que envidia un poquito ese amor incondicional que ella recibe de su familia, algo que él nunca tuvo de verdad por crecer rodeado de veneno y traiciones. Al final, este hombre es un guerrero que cambió la espada por la pluma, pero que sigue siendo capaz de poner en su lugar a cualquiera que se meta con su gente. Es esa mezcla de genio gruñón y protector silencioso lo que vuelve a Ferdinand un personaje que se queda grabado en la memoria de cualquiera que aprecie una buena historia bien escrita.

Participar en el crecimiento de este personaje es entender que hasta el corazón más duro puede suavizarse un poco cuando encuentra a alguien tan necio como él. Su evolución a lo largo de los capítulos nos muestra que, detrás de todas esas capas de etiqueta noble y frialdad, hay alguien que simplemente busca un lugar donde pertenecer y ser valorado por algo más que su inmenso poder mágico. No cabe duda de que sin él, la travesía por este mundo de fantasía sería mucho más aburrida y, definitivamente, mucho menos eficiente.