¿Quién es la abuela de Kaya y por qué grito al verla?
Si estas viendo el anime de Kaya-chan wa Kowakunai (Kaya-chan no da miedo), seguramente ya te diste cuenta de que esta historia engaña más que un filtro de redes sociales. Empieza pareciendo una comedia de terror ligera con una niña pateando traseros espirituales, pero de repente, ¡pum!, nos sueltan un drama familiar digno de novela de las cinco de la tarde, pero con tintes mucho más oscuros.
Antes de que sigas leyendo y te enteres de todo el chisme sobrenatural, ¡aguas con los spoilers! Si no vas al día con la historia, te aviso que vamos a destripar secretos importantes sobre el linaje de esta niña tan peculiar. Si te quedas, es bajo tu propio riesgo, no nos vayas a echar la culpa si te arruinamos la sorpresa.
El secreto detrás de la abuela de Kaya
Para entender por qué se armó tremendo escándalo en la reunión familiar, primero hay que ubicar quién es la señora que nos puso los pelos de punta. Se llama Mutsu Ebisumori y no es la típica abuelita que te recibe con galletas y leche. Esta doña es una médium de alto calibre, respetada por la policía y conocida por tener un “ojo” especial para ver cosas que los simples mortales ni imaginamos. Lo curioso del asunto es que la abuela de Kaya no tenía ni la menor idea de que su nieta existía. Así es, la comunicación en esa familia está más rota que mi corazón después de mi última relación, al punto de que no sabía que su hija había dado a luz.
Mutsu suele mantener los ojos cerrados, muy al estilo de personaje sabio de anime, pero cuando por fin tuvo enfrente a la pequeña protagonista, los abrió de par en par. Y no fue para decirle “qué bonita niña”, sino para soltar un grito de terror absoluto. La reacción fue tan visceral que dejó a todos helados, especialmente porque ella reconoció de inmediato que lo que tenía enfrente no era una niña normal.
- Poderes de Mutsu: Puede calmar histerias colectivas y ver el futuro.
- Relación familiar: Totalmente fracturada; desconocía el nacimiento de Kaya.
- Reacción: Terror puro al percibir una entidad oscura.
¿Por qué perdió la cabeza al ver a su nieta?
El grito no fue gratuito. Cuando la abuela de Kaya clavó la mirada en la niña, empezó a balbucear un nombre que nos dejó a todos con la duda: “¿Nana… qué le pasó a Nana?”. Aquí es donde la cosa se pone turbia. Al momento del encuentro, Kaya dejó de ser la niña tierna (y a veces violenta) que conocemos y soltó una sonrisita macabra, como si algo ajeno hubiera tomado el control del volante en su cuerpo.
Nana es un miembro de la familia Ebisumori, es la hermana de Mirai, La abuela no gritó por ver a su nieta, gritó porque vio a esa entidad vengativa o el remanente de ese pecado familiar “habitando” o controlando a la pequeña. Es como si los fantasmas del pasado literalmente hubieran regresado para cobrar factura, y la doña sabe perfectamente qué clase de monstruo se esconde detrás de esa sonrisa infantil.
El lío con la mamá de Kaya y el “bebé”
Si creían que lo de la abuela era denso, espérense a saber qué onda con la mamá. Mirai, la madre de Kaya, se ve súper normal y bonita, pero carga con un secreto pesadísimo, literalmente. Resulta que el embarazo de Mirai no es de un hermanito humano para jugar a las escondidas. Lo que lleva en el vientre es un “kai”, un espíritu maligno o monstruo sumamente poderoso.
Por eso Kaya se pone tan intensa y a veces agresiva cerca de su madre. La niña, con sus poderes, puede ver perfectamente que lo que está creciendo ahí dentro es una amenaza nivel apocalipsis. El problema es que no puede atacar al espíritu sin lastimar a su mamá, ya que el cuerpo de Mirai funciona como un escudo humano para la entidad.
La pobre abuela de Kaya probablemente intuye que todo este desastre sobrenatural es culpa de los errores cometidos por la familia Ebisumori años atrás. Entre posesiones, una tía (o hermana) llamada Nana que parece buscar venganza y un feto demoníaco en camino, esta familia necesita mucho más que terapia familiar; necesitan un exorcismo masivo urgente.
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